Semana 34

jueves, 17 de septiembre de 2015

¡Hola de nuevo!
Esta semana ya hacemos 35 semanas, y a toro pasado, cuento un poco todo lo que ha pasado la semana anterior, que es la que corresponde. Han sido unos días un poco intensos. Hemos tenido cita tanto con el ginecólogo como con la matrona y he pasado noches un poco moviditas porque creo que inconscientemente empiezo a ponerme algo nerviosa. Me levanto muchos días con ese pinchacito en la barriga y tengo sueños con el bebé y alguna que otra preocupación casi cada noche. Se nota que se acerca el momento.

Estos días, he aprovechado para terminar de comprar y lavar la ropita de Adrián, pero lo primero ha sido un fracaso... No termino de saber bien qué es cada cosa, cuánto se necesita de todo, qué tengo ya en casa, etc. Así que espero a que mi madre, que viene hoy, me ayude estos días a terminar con esto porque soy un desastre.

Esta semana hemos tenido visita. Dani (hermano de Pablo) y un amigo suyo. La verdad que da gusto tener compañía de vez en cuando, a pesar de que en estos momentos yo no sea la mujer más divertida del mundo. Me he convertido, literalmente, en una tortuga andando, y subiendo cuestas mejor ni hablemos. Sigo con mi termostato averiado y me sorprende pasar del calor exagerado, al frío de repente. Es raro ver que Pablo se tapa por las noches y yo me quito hasta el pijama para dormir encima de las sábanas, cuando siempre ha sido al revés. Algo muy bonito que destacaría de esta semana sería una tarde que estábamos sentados Pablo, Dani y yo en el sofá, y la barriga empezó a menearse de un lado a otro, haciendo olas y pegando golpes hacia fuera como sacando un bracito o una pierna. Todo eso durante un buen rato. La cara de los tres era de alucine. Es algo muy emocionante.

Las visitas
Con el ginecólogo, lo de siempre. Control de peso, tensión, ecografía rápida e indicaciones para las próximas 2 semanas. Adrián pesa esta semana 34, en torno a 2.300gr y ya es un bebé perfectamente capaz de sobrevivir fuera si naciera, con un buen peso. Como siempre, vemos que está muy bien, que es grandote y que según el doctor, aunque está en cefálica, aún no tiene mucha intención de salir, pues está muy arriba aún. Hablamos del parto, del hospital y esas cosas. Me dijo que él estaría allí y que no me iba a dejar sola ni aunque fueran las 3 de la madrugada y le tocara cambiar turno. Eso lo sé. Por algo confío mucho en él.

Con la matrona tuvimos la charla de lactancia parte 1. Básicamente, cómo empezar, cómo se hace, pautas, el debate de la lactancia a demanda, posturas cómodas para dar el pecho y mitos a destripar como el hecho de que ciertos alimentos están vetados para las que dan de mamar porque ponen "mala" la leche. Nos dijo que podíamos comer absolutamente de todo, salvo cafeína en exceso y alcohol. Esto además, lo corroboré con un libro que me han recomendado, "Un regalo para toda la vida", escrito por un pediatra y que está muy bien, pues es una especie de libro de consulta con todas las posibles dudas que me puedan surgir al respecto dado el momento. Otro libro más a la biblioteca de embarazo.

Lo que yo sentí
Esta semana, más nervio que otra cosa. No sé si están las hormonas de nuevo haciendo de las suyas, pero soy todo miedos, de estos que son como mariposas continuas en el estómago y a veces, según lo pienses mucho o no te da hasta sensación de fatiga. A lo que viene después, si sabré hacerlo bien, si el bebé estará sanito y bien con todo, si será un bebé cariñoso, curioso, qué corresponde a cada etapa y todas esas cosas que se pasan por la cabeza imagino a más de una tan cerca de la fecha. O igual es que soy yo un poco rara...jeje.

Por lo demás, poco más he sentido. Podría decir que bastante flojera también. Ahora me apetece más estar tirada que antes y si salgo a dar un paseo o lo que sea, casi siempre necesito un parón a medio día o algo para descansar un poco. También me duelen los huesos de la pelvis esta semana, pero lo atribuyo en gran parte a mis excesos con la pelota de pilates. Creo que tengo agujetas más que otra cosa jeje.

Voy a comentar de paso algo que no he sentido aún, o creo no haber notado nunca. Igual ha pasado desapercibido pero yo la verdad, como si nada. En las clases pre-parto hablan muchas chicas de las famosas contracciones de Braxton Hicks. Son contracciones preparatorias indoloras que no inducen el parto, por eso se las llama muchas veces contracciones falsas. Pues bueno, yo no sé que son, ni las he notado. De haberlas tenido, ni me he dado cuenta. O sea, que o mi útero es un vago y pasa de hacer calentamiento para el parto o soy yo que ando alelada perdida.

Poco más que añadir. La barriguita sigue creciendo y cada vez queda menos para la fecha prevista que ronda el 20 de Octubre.




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